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CUIDANDO A LOS PADRES

20 Ene

El poder sanitario

En JAMA se ha publicado una reflexión sobre el encarnizamiento diagnóstico realizado con el padre de la autora. Lo que sigue es su traducción.

Mi padre murió el día después de Navidad. Creo que esperó para no arruinarnos a todos la Navidad.
Eso habría sido coherente con su naturaleza considerada. Seis meses antes, fuimos capaces de trasladarlo a la misma ciudad en la que tanto
mi hermana como yo vivimos. Vivió con ella, y durante ese tiempo, recibió una excelente atención. Sus médicos y enfermeras entendieron sus expectativas de los sanitarios y lo que le más le interesaba.
Se comunicaban entre sí, así como con mi padre y los miembros de nuestra familia. Su cuidado fue apropiado y coordinado hasta el mismo final. Esto ocurrió en marcado contraste con la atención desarticulada y con pruebas aparentemente interminables que sus médicos le habían impuesto en su ciudad natal. Las pruebas que le solicitaban eran peligrosas demostrando que sus médicos no le estaban escuchando ni practicando habilidades básicas de diagnóstico .

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Sin lugar a dudas , varias de estas pruebas habrían puesto fin a su vida antes de tiempo si yo no hubiese intervenido. Cuando mi padre tenía 91 años, desarrolló un deterioro del estado general. Fue doloroso verlo perder interés en la comida y las actividades que antes le gustaban. Su pérdida de peso no fue vanal y evadió los esfuerzos creativos de su familia para restaurar su interés en comer . También era bastante evidente que estaba deprimido y desesperanza emocional. En respuesta, los médicos ordenaron 2 conjuntos de electromiogramas, una tomografía computarizada con contraste, esofagogastroduodenoscopia y colonoscopia. También se le hiczo una impresionante lista de pruebas de laboratorio, muchas de ellas duplicadas y todas ordenados por un “equipo ” de médicos que no hablaban entre sí, ni demostraron ningún interés en hacerlo.

A mi padre no se le preguntó acerca de su dentadura, la familia y el entorno familiar, la dieta, o sus emociones ¿Dónde estaban las habilidades que nos enseñaron en la facultad de medicina: la escucha atenta a un paciente? Después de cada visita al médico, le solicitaba a mi padre información sobre qué preguntas se plantearon, qué información se trató, y sobre cómo actuó el médico. En cada ocasión él describía poco o ningún debate, sólo más pruebas.

Al no estar en la misma ciudad en esos momentos, estas conversaciones con mi padre me llevaron a una serie de llamadas telefónicas y correos electrónicos con sus médicos, en un esfuerzo para coordinar su atención y llegar al fondo de la razón de todas las pruebas. La tomografía computarizada con contraste probablemente habría amenazado a su función renal ya borderline. La preparación de la colonoscopia en presencia de su condición de deshidratación, junto con la complicada gestión de su anticoagulación, representó otra situación de riesgo. Estas conversaciones con sus médicos a menudo me dejaron impresionada por su falta de preocupación por el riesgo de estas pruebas y su total falta de comprensión de que mi padre no quería más pruebas.

Entre ellos, mis padres sobrevivieron al cáncer, la ceguera, la artritis, arritmias casi fatales, y varios procedimientos quirúrgicos mayores. Mi madre todavía está viva y bien a sus noventa y pico años.
Ambos tenían la suerte de ser capaces de discutir los riesgos y beneficios de las pruebas prescritas conmigo y se sintieron cómodos cuando tenían que decir ” no gracias ” a los procedimientos que ofrecían poco valor. Pero la mayoría de los pacientes no son capaces de tomar decisiones informadas. La mayoría de los pacientes no tienen un médico en la familia para protegerlos de  intervenciones innecesarias .

Conocemos las razones para el uso excesivo de los tratamientos médicos y las pruebas son multifactoriales. También sabemos que la mayoría de las veces el médico tiene buenas intenciones. Pero la indicación de
pruebas peligrosas para los pacientes ancianos frágiles que no las quieren  demuestran tanto falta de conocimiento como capacidad de cuidado. La comunidad médica no puede seguir ignorando el uso excesivo
de intervención médica. Tenemos que entablar un debate franco. Debemos concienciarnos y encontrar soluciones. También tenemos que enmarcar el problema del uso excesivo de intervenciones medicas en el contexto las preocupaciones de los pacientes por la seguridad y la calidad.

ELEMENTOS TEÓRICOS RELACIONADOS CON LA CLÍNICA DE MEDICINA DE FAMILIA DESDE UN ENFOQUE SISTÉMICO

COMENTARIOS TORTUGA

El encarnizamiento diagnóstico y terapéutico tiene muchas raíces, desde luego las económicas pero no olvidemos las que tenemos más fáciles de cambiar: la empatía y la compasión.

 

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